Anima Dannata 1619 (autorretrato)
Hermosillo Sonora, 31 de diciembre de 2012.
Uno de los más grandes artistas plásticos en la historia de la humanidad.
Nacido en Nápoles el 7 de diciembre de 1598, en su tiempo fue reconocido como
el escultor, arquitecto y pintor más destacado de Italia. Es, sin duda, el
escultor y arquitecto más importante del Barroco. Los monumentos, plazas,
iglesias y palacios que le fueron encargados, lo convirtieron en el gran
arquitecto de Roma. Fue precisamente en esta ciudad donde falleció el 28 de
noviembre de 1680.
David 1623-1624
El
pasado mes de noviembre se cumplieron 332 años de su muerte, y en este mes se
celebran 414 de su natalicio. Como recuerdo de este excelso artista, se recogen
extractos del escrito que el reconocido historiador británico Simon Schama
publicó en el periódico The Guardian (http://www.guardian.co.uk/artanddesign/2006/sep/16/art),
con el título “Cuando la piedra volvió a la vida”.
“Antes
de Bernini, la preocupación de la escultura había sido la inmortalidad. Cuando
los escultores modernos miraron, y aprendieron de la antigüedad, lo que vieron
fue la traducción de la humanidad mortal en algo más puro, más frío y más
duradero: dioses y héroes. La misión que se propuso Miguel Ángel, como es
sabido, fue desentrañar del mármol aquellas formas ideales que él creía yacían
atrapadas en su interior. Así que el poder de su heroico David (1504) reside
precisamente en su inmovilidad congelada inhumanamente. Miguel Ángel no estaba
muy interesado en la presentación de los cuerpos comunes, y menos aún en la
imitación de los rostros cotidianos. Su pasión fue aproximar a los hombres con
los dioses (…)
Apolo y Daphne 1622-1625
Gian
Lorenzo Bernini, por otra parte, se preocupaba mucho de la semejanza, hasta el
punto en el que la redefinió como algo más que la apariencia. Verdadera
semejanza -la clase que quería plasmar en sus esculturas- fue la animación del
carácter, expresado en los movimientos de los cuerpos y rostros. Bernini tomó
la colocación -del latín por su condición habitual de "permanente"-
fuera de las estatuas. Sus figuras se liberaron de la atracción de gravedad del
pedestal para correr, girar, dar vueltas, jadear, gritar, gruñir o arquearse a
sí mismos en espasmos de sensaciones intensas. Bernini podría hacer con el
mármol cosas que nunca se habían hecho antes. Sus figuras cobran en sí acción
frenética. La mayoría de ellas son naturalmente llenas de vitalidad, en
ascenso, y su tendencia natural es hacia el aire y la luz (….)
El éxtasis de Santa Teresa 1647-1652



